DESTINO DE LA SEMANA
YUCATÁN, Destino milenario
- Lunes, 30 Enero 2012 16:20
Yucatán es un estado de México, localizado al sureste del país y en el norte de la península de Yucatán. Cuenta con singulares atractivos, lo que lo hace destacar nacional e internacionalmente, sobre todo en el turismo cultural y en el ecológico.
Se estima que existen más de 1,600 sitios arqueológicos en su territorio. Además, la entidad cuenta con más de 370 km de costa, con puertos entre los que destacan Celestún, Progreso, Telchac Puerto, Sisal, El Cuyo y Chicxulub, éste último puerto es el poblado más cercano al epicentro del Cráter de Chicxulub, dejado por un asteroide hace 65 millones de años y al que se le atribuye la extinción de los dinosaurios.
Yucatán es el lugar ideal si se gusta de la arquitectura e historia. Lugares como Mérida, Tizimín o Valladolid, conservan con gran ahínco construcciones y monumentos de la época colonial, tanto en su fachada e interiores, guardan innumerables anécdotas que datan de muchos siglos atrás.
Para aquellos que se interesan primordialmente en los pueblos prehispánicos y su legado, pueden adentrarse en los sitios arqueológicos de Chichén Itzá, Uxmal o Mayapán, cuyos edificios y senderos han sido restaurados en una gran proporción, lo que permite apreciar con mucho mayor detalle su antigua belleza.
Chichén Itzá es una de las zonas arqueológicas más visitadas del mundo entero. Permanece como un generoso legado de la antigua civilización Maya. Templos como el de las Mil Columnas, el Observatorio y la Pirámide de Kukulcán –una de las Nuevas Siete Maravillas del Mundo-, son construcciones llenas de historia, significado religioso, y son magníficas muestras del alto nivel de destreza arquitectónica, matemática y astronómica que alcanzaron los Mayas, antiguos pobladores de la Península de Yucatán.
El sitio arqueológico de Uxmal, ubicado a 62 km al sur de Mérida, se considera uno de los más finamente diseñados por los Mayas de Yucatán. Su arquitectura elegante se observa claramente en todos los edificios, que en términos generales están en muy buen estado debido a la buena calidad de sus construcciones, incluso aún antes de haber pasado por varios procesos de restauración.
Y si lo que busca es relajarse frente al mar, Yucatán también tiene algo para usted, pues la fresca arena de las tranquilas playas de Celestún, Telchac y Progreso le esperan. Celestún es un alegre y colorido puerto visitado constantemente por los rosados flamencos y los cangrejos azules, mientras que el pueblo de Telchac es un pintoresco lugar, ideal para escaparse del ajetreo de las ciudades. Es un rinconcito en las costas de Yucatán, donde se respira tranquilidad y los habitantes son hospitalarios pescadores.
También están las aguas de los cenotes subterráneos y a cielo abierto, que son depósitos de agua creados por la filtración del líquido a través de las paredes del subsuelo y los consecuentes derrumbes originados por el debilitamiento de la estructura de roca. En sus cristalinas y frías aguas se puede nadar, practicar esnórquel o buceo.
El subsuelo rocoso de toda la Península de Yucatán esconde innumerables cavernas subterráneas o grutas, que constituyen una experiencia única para quienes visitan esta hermosa región del país. En la antigüedad, se consideraban lugares sagrados por los mayas, quienes allí realizaban ceremonias y entregaban ofrendas a los "habitantes" del inframundo. Las más famosas son Balankanché, San Ignacio, Calcehtok, Tzabná y Loltún.
Hoy en día, las haciendas de Yucatán son un atractivo turístico más, ideal para quienes buscan amplios espacios abiertos y actividades en áreas verdes; hay inclusive haciendas que se han acondicionado con gran lujo para ser hoteles. San Antonio Cucul, Teya y Dzoyolá son haciendas famosas ubicadas en los alrededores de Mérida que vale la pena visitar.
Sin embargo, una más de las impactantes atracciones de Yucatán la constituyen sus reservas naturales protegidas, las mismas que custodian un verdadero tesoro de flora y fauna. Paseos en bicicleta, lancha, tardes de pesca, o un simple pero delicioso almuerzo, se viven al máximo en estos lugares. En Yucatán se puede regresar al ritmo natural de la vida y respirar tranquilamente mientras los pájaros cantan a su alrededor y cae la noche lentamente, tiñendo el cielo de negro.

