Mendoza, una bella provincia de Argentina, famosa por su cerro Aconcagua, por sus vinos malbec y porque en ella se tejió la gesta del libertador general San Martín, es una de las ciudades más hermosas y cuidadas del país.
Recostada sobre las mayores alturas de la Cordillera de los Andes, forma un increíble oasis creado por el hombre merced a los ríos Mendoza y Tunuyán, que sabiamente han sido acequiados para crear una inmensa red de riego que da vida a todo lo que toca.

Cobija entre sus bellezas al cerro Aconcagua, el más alto del Continente Americano, ideal para aquellos que quieran probar el desafío y poner a prueba su aptitud física.
Es un desierto convertido en oasis, el agua que nace de las alturas y desciende a través de los caudalosos ríos, dan vida a los distintos valles productivos. Posee cuatro oasis irrigados artificialmente, a través de importantes obras hídricas que encausan el aguan del deshielo proveniente de los Andes.

Una zona con inviernos bien marcados y con veranos calurosos, con una notable amplitud térmica, escasas lluvias y buena insolación de las uvas, son factores que la llevan a producir unos de los mejores vinos del mundo. Por algo el eslogan “La tierra del sol y del buen vino”, se mantiene intacto y más acertado que nunca.
La provincia goza de condiciones de comunicación óptimas, tres aeropuertos, una red caminera que dinamiza todo el territorio, uniéndola con Buenos Aires, Chile y Brasil
Cuenta con todos los servicios y grandes comidas de todo el mundo, posee una notable belleza, calles arboladas y una particular red de acequias que la irriga y alcanza los 600 km. Los espacios verdes son el orgullo que demuestra el trabajo combatiendo el desierto.

El vino es fuente primordial de la industria del turismo, con su recorrido por la Ruta del Vino, uno de los atractivos más añejos y renovados que tiene la ciudad. Los visitantes pueden recorrer distintas bodegas degustando todos los vinos producidos allí, que han hecho famosa esta región en el mundo.
Mendoza ofrece la posibilidad de realizar una variada gama de actividades turísticas en cualquier época del año, deportes invernales, turismo aventura, historias y secretos que se dejan descubrir mágicamente a los ojos de los turistas.

El marco de bellezas naturales es ideal para vivir y disfrutar, windsurf, canotaje, esquí acuático, kayac, rafting, navegación a vela, moto náutica y pesca deportiva.

En invierno se puede disfrutar de la aventura de la nieve, en los 3 centros de esquí que posee la provincia, con espectaculares escenarios invernales andinos matizados con actividades culturales, artísticas y deportivas, tanto en la montaña como en el resto de la provincia.

La fiesta nacional de la vendimia, es el festejo más importante de nuestro país, que se realiza durante la primera semana de marzo, más de 400.000 personas se congregan para vivir la fiesta mayor de los mendozinos. La ciudad se engalana de color, sonido y alegría.

Mendoza se viste de color en Semana Santa, con el ciclo de música clásica por los caminos del vino, más de 50 conciertos en diferentes escenarios, parquees naturales, bodegas, iglesias, museos, plazas y paseos.